miércoles, 28 de junio de 2017

HOY MIERCOLES…. TALITA CUMI.


Marcos 5:21-42

Alli iba Jesús, caminaba rodeado de gente, con su mirada puesta en la necesidad de los demás ; y con su corazón atento a hacer la voluntad de Dios.
De repente, Jairo se le cruza en el camino, su hija yacía moribunda; necesitaba que el maestro la tocara para que  fuera libre de esa hostil enfermedad.
Y en el camino se le cruzó ella,  la mujer del flujo de sangre, la cual tocó el manto de nuestro Señor y quedó sana.
Pero mientras ese poder salía del Nazareno, le avisaron a Jairo que su hija ya había muerto.
Estamos viendo dos situaciones de vida, las cuales necesitaban la intervención divina.
Pero Jesús, imagino yo, rodeando el hombro de Jairo con su abrazo, le dijo:
__No temas papá, tu niña duerme.
Pero sin embargo todo a su alrededor le decía que su hija ya había muerto.
Malas noticias, gente desesperanzada, llantos, dolor, angustia, incertidumbre, envolvían a Jairo. Pero Él se sacudió de todo eso y se centró en Jesús y en su milagro.
Cuando Jesús llega a la habitación y ve a la niña, estas palabras le declaró:
__"Talita cumi. (Niña, a ti te digo, levántate)

Marcos 5:41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. 

Una palabra de aliento para tu vida:
Tal vez te encuentres como Jairo, ante una situación de vida o muerte. Con un matrimonio destruído, con una enfermedad, con problemas económicos, con hijos apartados del camino de Dios, o relaciones rotas, con una situación emocional de años que agobia tu vida, etc.
Hoy, Jesús te sale al encuentro, Él espera que al igual que lo hizo Jairo, vayas a su presencia y te postres con tu corazón, a sus pies.

Porque siempre, pero siempre, Jesús tiene todo el poder, para obrar el milagro que tanto esperás para tu vida, tu familia y tu situación.
Abrí tu corazón, porque el Señor Jesús hoy te dice.
__Talita cumi.

¡Jesús tiene todo la unción y el poder para resucitar lo que está muerto en tu vida!
¡A Dios sea la gloria!

¡Dejáte llenar por la presencia del Espíritu Santo y recibirás poder para vencer, para levantarte en fe y para proclamar las Buenas Nuevas de salvación!

¡Bendiciones!