lunes, 24 de abril de 2017

REFLEXIÓN DE LUNES.



“NO TE SIENTES A LAMENTARTE POR EL PASADO”

A veces nos sentamos a pensar solamente en el pasado.
Nos lamentamos por los errores que cometimos. Nos dolemos por lo que hicimos o quizás por lo que nunca nos animamos a hacer; haciendo así,  que esas malas decisiones taparan nuestro presente y ahogara nuestro futuro.
El sentarnos a mirar el pasado y lamentarnos por cada situación, nos hace estancarnos en la vida.
Nos enferma el alma y el cuerpo, nos aflige el espíritu y nos quita la visión de ver la bendición que tenemos por delante para nuestra vida y familia, por medio del Cristo Jesús.
No nos olvidemos que satanás es especialista en ponerle los ingredientes necesarios para terminar de condimentar con sus mentiras y derrotas todo nuestro ser. No le demos lugar, sino llenemos nuestra vida con la Palabra de Dios y su Santo Espíritu.

La Biblia nos enseña que en Cristo somos más que vencedores. Que en Él las cosas viejas pasaron y son todas nuevas. Nos enseña que cada mañana grande es su fidelidad. Que Dios es galardonador de los que le buscan, por eso en este día, debemos movernos en fe.

Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 

2 de Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Lamentaciones 3:23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 

Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Para comenzar esta semana, primero debo ponerme de pie por dentro. Debo tomar la decisión personal en Cristo Jesús de salirme de ese círculo vicioso de lamentación y derrota.
Y por consiguiente con la ayuda del Espíritu Santo podremos vencer cada área y por ende llenarnos de su unción y de su paz.

¡Hay poder en el nombre de Jesús, hay victoria en Él!

Jeremías 29:11 Porque Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 

Con cariño: Tere.

¡Bendiciones!